Tag Archives: Guillermo Vilas

Volver al futuro del tenis

22 Oct

Subiendo a la ola retro de la afamada trilogía cinematográfica de “Volver al Futuro”, aprovechamos la conmemorativa fecha en la cual el profesor Emmett Brown (Christopher Lloyd) y Marty McFly (Michael J. Fox) viajaban 30 años al futuro. A bordo del mítico auto DeLorean, que funcionaba como máquina de tiempo, el excéntrico “Doc” y el multifacético McFly arribaban al 21 de octubre de 2015 con el objetivo de cambiar algunos hechos determinantes en la “futura” vida de los hijos de Marty. En cuanto al tenis, en 1985, año en el cual se encontraban los protagonistas de este film, Ivan Lendl lideraba el ranking; mientras que a nivel local, Martín Jaite era la raqueta número uno de Argentina y Gabriela Sabatini ganaba su primer título WTA. Con aires de nerds oportunistas (?), en EfectoTenis proponemos hacer un viaje en el tiempo. Algunos jugadores de esa época retroceden en el calendario para imaginar el presente. Vamos, Doc, arranque el DeLorean que hoy peloteamos con el pasado.

CR0BGbsUwAAFX5V

Autos y skates voladores, zapatillas que ajustan sus cordones automáticamente, mini pizzas que se convierten en grandes de muzzarella fueron algunos de los presagios que finalmente no se cumplieron en la segunda película de “Back to the Future”. Robert Zemeckis, director del largometraje estrenado en 1989, acertó en muchos de los adelantos, pero en otros su imaginación voló más alto que la tecnología. Si el creativo Zemeckis hubiera elegido como parámetro al tenis, ¿habría vaticinado este presente? No lo sabremos.

El uso de la tecnología para verificar los piques a través del ojo de halcón, las avanzadas raquetas que recogen las estadísticas de los golpes, el techo retráctil y la luz artificial en el Court Central de Wimbledon, un Top-Five japonés como Kei Nishikori, los pantalones capri de Rafael Nadal (?) (ahora antiguos) o la rapidez con la cual se juega parece algo normal, pero treinta años atrás quién lo hubiese pensado. Marty McFly y el “Doc” Brown estuvieron ahí, o mejor dicho aquí, ahora, pero evidentemente tenían cosas más importantes que ponerse a ver cómo la pequeña pelota amarilla pasaba la red.

_84204250_gettyimages-451545456
Federer y el ojo de halcón.

Por aquel entonces, a nivel mundial, el tenis era liderado por el checo nacionalizado estadounidense, Ivan Lendl, que durante 1985 ganaría 11 títulos ATP, incluído el Abierto de los Estados Unidos y el Masters de fin de año. A nivel nacional, Guillermo Vilas y José Luis Clerc habían transitado sus grandes momentos de gloria y el recambio generacional abría una nueva era: la “post- Vilas”. El líder de esta camada fue Martín Jaite, actual director del Argentina Open, que llegó a ser 10° del mundo en 1990. Por 1985, aquel ruliento Jaite terminaría la temporada como número uno de Argentina y 20° del ranking ATP.

En la rama femenina, Martina Navratilova y Chris Evert dominaban el circuito. También en 1985, Gabriela Sabatini, con tan solo 15 años, conseguiría su primer título WTA, el 18 de octubre, en Tokio, Japón. Además finalizaría la temporada como 12° del mundo, todavía siendo una adolescente.

CRwv7iJWEAEYeuz

Otro de los argentinos que despuntaba en aquella década, era Javier Frana, quien terminaría 30° del ranking ATP en 1995. Según el medallista olímpico en Barcelona 1992, durante aquellos años existían notables diferencias entre los jugadores de cancha rápida y los de lentas. El tour daba lugar a la aparición de especialistas en una superficie. En el presente, la mayoría de los Top 100 son tenistas versátiles, que se adaptan al suelo donde les toca apoyar sus zapatillas. “Por 1985, aquellos que tenían mucha visión empezaban a descubrir que con un solo golpe no iba a ser suficiente. En aquella época, tal vez los jugadores se caracterizaban por tener un golpe determinante, ya sea el saque o el drive. Coincidía con una etapa donde las superficies y la forma de jugar estaban muy marcadas. Eran extremadamente rápidas o más lentas sobre polvo de ladrillo. La poca tecnología de aquel momento hacía que las pelotas sean más pesadas y no podían neutralizar la humedad del ambiente o del ladrillo. Todo se hacía más lento. Era un circuito mucho más marcado, estaba el de cancha lenta y el de cancha rápida. Era muy distinto. En un cuadro sabías que tenías jugadores que en polvo de ladrillo no podían ni caminar porque se tropezaban; en cancha rápida había tenistas que la tenían que parar con la mano porque no podían jugar en superficies tan veloces. Eso se fue achicando”, le dice Frana a EfectoTenis.

images

El encargado de avispar al actual comentarista de la cadena televisiva ESPN fue su entrenador de aquel entonces, Jorge “Chino” Gerosi, quien percibió un futuro más veloz y físico. “Él veía que la clave pasaba por manejar las superficies más rápidas, y que la parte física también iba a ser un factor determinante. Creo que no se disparó tanto como se podía llegar a pensar, se creía que la potencia iba a ser excluyente y aquellos que pegasen más fuerte iban a tener una ventaja insalvable con el resto, algo que después, afortunadamente, no terminó pasando de una manera tan marcada”, manifiesta el analítico y siempre didáctico Frana.

Hu_120529_Deportes_Tenis_Roland_Garros_Federer_Frana_exclusiva
Mano a mano con “Su Majestad”. ¿Hubiese imaginado entrevistar al mayor ganador de Grand Slam de la historia?

Como mencionamos anteriormente, el gran hito de su carrera ocurrió en los Juegos Olímpicos de Barcelona, celebrados en 1992. En la multicultural ciudad española conseguiría la medalla de bronce en dobles, junto a Christian Miniussi. Justamente Minu, mano derecha de Jaite en  la organización del ATP de Buenos Aires, opinó sobre estas modificaciones: “Se ha hablado mucho de cuánto cambió la velocidad del juego, que el tenis es mucho más físico que táctico, que se juega mucho más rápido y es difícil ir a volear por la velocidad que te impide definir el punto en la red. Otro de los aspectos que ha cambiado considerablemente es la devolución del saque”.

argentina-ya-tiene-67-medallas-4-las-aporto-el-tenis
Frana y Miniussi de bronce.

Emulando a Michael J. Fox, Frana no se achica y también decide tomarse la licencia de viajar en el tiempo. Si hubiera estado a bordo del DeLorean en aquel 1985, el santafesino de 48 años no habría tomado nada material, pero sí la sabiduría construida en este período: “Por sobre todas las cosas, lo único que podría llegar a traer, tenísticamente hablando, es la sabiduría que se va ganando con los años, el entendimiento del juego, que después te hace madurar y crecer. Básicamente hubiese agarrado eso y no tanto las cuestiones técnicas. La sabiduría que vas logrando con los años y con los errores que te van permitiendo la evolución. En este caso, el que se equivoca menos y quien se adelanta más a los problemas o a la búsqueda de las soluciones saca una ventaja”. Mientras que en relación a la vida cotidiana agrega: “En el día a día, todo tiene más que ver con la sabiduría que con otras cuestiones. Afortunadamente, uno ha tenido una vida muy buena, pero a la vez muy terrenal, fácil, tangible y alejada de excentricidades y con cosas que poco tienen que ver con las raíces de uno”.

El famoso 21 de octubre de 2015 finalmente llegó. El pasaje que nos vendieron en “Volver al futuro” ya caducó. El tren ya pasó y el futuro se convirtió en pasado. El presente es todavía más sorprendente que el exhibido en Hill Valley. La realidad supera a la ficción, así dicen.

EL MOTIVADOR MENSAJE DEL DOC

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=I4nUR2CXulY]
Anuncios

Tranquilos, papis

12 Ago

5026 lugares libres quedan en el el Court Central del Buenos Aires Lawn Tennis Club. Solo un asiento está ocupado en el estadio más emblemático del tenis argentino. Rodeado de butacas sin aficionados, Gabriel Markus mira como su hija disputa un partido correspondiente a un torneo de menores del circuito de la Asociación Argentina de Tenis. Sentado, en soledad, el ex 36° del ranking ATP se da cuenta que ocurrió un enroque. Él está del otro lado. De la cancha a la tribuna. Sin embargo, eso no lo sorprende, su experiencia como entrenador es amplia. Aquello que lo moviliza es que Carla, de 9 años, sea la que está golpeando de drive y de revés.

IMG_20150728_190932
Carla Markus en la inmensidad del Court Central.

“Es divertido. Mi nena es chiquita y recién está empezando a jugar algunos torneos. Qué lindo que esté jugando en este estadio donde pasaron tantos jugadores y donde yo también jugué tantos torneos. Es una linda experiencia”, le dice Gabriel Markus a EfectoTenis. El ex coach de Guillermo Coria, David Nalbandian, entre otros jugadores, no  olvida que sobre aquel polvo de ladrillo han jugado glorias de la talla de John McEnroe, Guillermo Vilas, Rod Laver, Fred Perry, Bjon Borg, Rafael Nadal, Serena y Venus Williams, por nombrar solo algunos estandartes del denominado deporte blanco. Ahora lo hace su hija. Con el sonido del peloteo como música, la charla continúa: “Hacer de padre es lindo. Acompañarlas a ellas en algo que les gusta hacer a mí me da mucha felicidad. Me gusta que jueguen al tenis, más allá de qué nivel tengan o a dónde puedan llegar. Mientras que se diviertan y me pidan ir a jugar es una alegría”, aclara Markus, de 45 años, que según su recuerdo jugó seis veces en ese mismo estadio.

IMG_20150726_152657839_HDR
Gabriel y Carla Markus, una de sus tres hijas.

Una hora más tarde de la presentación de Carla Markus, los roles entre padre ex tenista e hija se vuelven a invertir. En las gradas, junto a su oriental mujer, Phiang, Guillermo Vilas observa con atención la performance de su heredera de mayor edad, Andanin. “Para ella es una cosa nueva, yo ya lo conozco. Tiene una sensación muy especial, particulrmente si has jugado antes, te conecta con tus cosas”, le dice el poético Willy a EfectoTenis, en referencia a las sensaciones de jugar en “La Catedral”.

“Cuando veo el estadio me toca. Siempre iba a ver los partidos con mi profesor para aprender tácticas y técnicas. No lo veía desde abajo, lo hacía desde arriba. Él me explicaba que el tenis se tiene que ver desde arriba. Ahí ves las jugadas”, recuerda el siempre charlatán e interesante Vilas, quien rememora que, junto a su entrenador Felipe Locicero, venía a ver los partidos para aprender a jugar.

IMG_20150728_141434778

Justamente con esa visión panorámica de la que hablaba, desde arriba, sentado en uno de los laterales del estadio, Guillermo y Phiang ofrecen una imagen cinematográfica. Mientras la esbelta jovencita de 11 años golpea desde el fondo de la enorme cancha, fuera, hombro a hombro, los padres de Andanin, dispares en la diferencia de edad –Willy le lleva 30 años a su esposa tailandesa-, admiran la victoria de su hija. Lo hacen con total respeto, sin emitir una palabra, un reproche, ni un consejo. Simplemente la dejan jugar con total libertad a equivocarse y a acertar. Una imagen ejemplar con respecto a otras situaciones que se vivieron en ese mismo torneo de menores en el cual participaron chicos y chicas de ocho a diecisiete años.

……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………

“Sos un cagón, en este deporte tenés que tener cabeza”, le decía un padre a su hijo de 11 años, luego de perder un partido de la categoría Sub 12. La frase fue capturada por la psicóloga deportiva Mariela García, quien trabajaba con dos participantes del torneo que se desarrolló hasta la semana pasada en el club palermitano. “El apoyo de los padres es fundamental en cualquier chico, pero sobre todo a edades tempranas. Comentarios de este tipo pueden perjudicar muchísimo a un chico de corta edad. Afectan directamente a su autoestima al disfrute de la actividad. Puede llevar al sufrimiento o no disfrute y posterior abandono del deporte. Los chicos buscan constantemente la aprobación de sus padres y todo el tiempo quieren demostrar”, explica la Licenciada en Psicología Deportiva, que trabaja los factores psicológicos que influyen en el deportista, como así también el aspecto mental, “un área más a entrenar sumándose a lo técnico físico y táctico”.

11866418_578762732261488_6992606547242830451_n
Mariela García, psicóloga deportiva. Ph: Sebastián Capristo / LeTenisse.

“Decí que no se puede hacer, pero no le permitiría entrar al club. Un padre que le dice eso al hijo le está creando un daño que va a quedar permanente en la cabeza del hijo. Hay hijos que tienen una personalidad sumisa, que lo aceptan, que se bancan todo eso, pero el dolor queda adentro. Que la persona que más te quiere, tu padre, te diga algo feo lastima demasiado. Me parece que habría que usar otras palabras y no debería ser el padre quien las diga sino su profesor”, señala Markus, que se suma al debate sobre esta lamentable situación.

11703193_574977235973371_4785174002526228744_n

La familia que aplaude durante todo el match los puntos de su rival, el vehemente reclamo post partido sobre los fallos del árbitro, el descarado coaching refugiado detrás de la toalla, el niño de ocho años que, acompañado por su padre, pide con altanería jugar en la Cancha Central, son otros ejemplos de relaciones conflictivas que no hacen más que lastimar al chico y privarlo del divertimento que implica practicar un deporte a esa edad. Pero, ¿por qué? ¿no debería ser de otra manera?

IMG_20150728_191139
El fair play entre los jugadores sí existe.

“La relación debería ser de apoyo y acompañamiento en la actividad o carrera deportiva. Los chicos necesitan saber que pueden contar con sus padres. Lo importante es que los acompañen sin estar demasiado pendientes o encima del chico. Digamos sin que se torne excesivo”, explica García, que durante los entrenamientos y sesiones trabaja: la motivación, la concentración, la confianza, el manejo del estrés, las presiones y las emociones, entre otros aspectos.

11800402_574977792639982_5589593375426434805_n
Andanin y Phiang, descontracturadas. / Ph: Sebastián Capristo . LeTenisse

Lejos de querer generalizar, existen muchísimas familias que acuden con el simple e importantísimo rol de acompañar. Sin embargo, hay otras – que no son tan pocas- que cargan de presiones y frustraciones a sus hijos. “Puede haber muchas razones, pero creo que están desesperados porque los hijos triunfen o ganen lo que ellos no ganaron en su juventud. Sufren tanto que para ellos solo vale el hijo si ganó o perdió. Es un sufrimiento en toda la familia. No me quiero imaginar a la familia de ese nene en la casa, la tristeza que debe haber”, intenta explicar Markus que, al igual que Vilas, deja jugar al tenis a sus hijas.

Guillermo Vilas: auténtico

20 Nov

En la cancha 2 de la Copa Topper – Challenger que se jugó del 20 al 28 de octubre en el Vilas Club – una “Gran Willy” es ejecutada casi a la perfección ¿Por qué casi? Alejandro Fusilier, director de tenis del club, la da buena pero realmente se había ido por centímetros. El que la ejecutó, quien otro podía ser más que su inventor, Guillermo Vilas, que a los 60 años todavía no descansa. “Juego por que me gusta jugar”, es la simple explicación que dio para justificar las tres horas que estuvo entrenando bajo el intenso sol junto a “Fuchi”, como lo llaman al director del Vilas.

Con su habitual vestimenta compuesta por boina, pantalón, remera, todo absolutamente negro se mueve con naturalidad en su propio club. Sin ningún problema, en reiteradas ocasiones se detiene a charlar con un nutrido grupo de personas que se distrae del evento principal, es decir, la Copa Topper. Entre anécdotas, fotos y autógrafos Guillermo intenta hacer lo que más le gusta, jugar al tenis y recibir el cariño del público.Imagen

Luego de pelotear aproximadamente veinte minutos con un aficionado que se deleitaba en la tribuna y se moría de ganas de entrar a la cancha, Guillermo da por terminado uno más de sus tradicionales entrenamientos. Como si fuese un tenista profesional todavía en actividad, comienza a guardar con esmero y paciencia su armamento. Allí, es cuando este muchacho de piel castigada por el sol – en la cual se evidencian numerosas arrugas – decide dialogar un rato con los escasos periodistas que se acercaron para robarle algunas preguntas.

Estuviste entrenando casi tres horas, ¿qué es lo que te sigue motivando?

Me gusta jugar, me encanta jugar. Lo hago todos los días, y de esta forma, me divierto.

¿Qué significó la música en tu vida? ¿Cómo describís tu experiencia en tu banda Dr. Silva?

Me gusta la música, hoy a la mañana estuve bajando algunas canciones. Yo hago estas cosas y así es mi vida. Dr. Silva fue fantástico, fue muy bueno. La pasamos realmente bien. El problema fue que cuando uno es conocido en algo después es muy difícil salir de ello. Además, más tarde el mundo me llevo por otro lado. También algo parecido le pasó a Yannick Noah, en Francia. Lo que ocurre es que Francia es un país de poetas y los poetas piensan de manera distinta. Yo viajé y canté mucho con Noah y él siempre me decía: “Pasa que vos naciste en el país errado”. El nuestro es un país que no aceptan esos cambios.

Durante el entrenamiento comentaste sobre las clínicas de tenis a las que asistís ¿Por qué haces eso?

Es como que la gente del tenis se perdió. Veo un bajón grande y los clubes se dieron cuenta que necesitaban traer profesores y levantar el tenis. Si me llaman voy, sino, hago otra cosa.

Carisma, sencillez y sobre todo amor por el tenis es como se lo pudo describir a Guillermo Vilas durante aquellos momentos en el Vilas.   Al retirarse, la charla con sus fanáticos continuaba y en forma de cierre contó un chiste: “¿Vos sabés cual es el licor que tiene más huevo? El 8 hermanos”, concluyó el mejor tenista que tuvo este deporte en Argentina.

ImagenAlejandro Fusilier junto a Guillermo Vilas (foto: Raúl de Kemmeter @raulfiber)

Alejandro Fusilier, director de tenis del Vilas Club, en una nota para el diario Olé logro describir a la perfección a Guillermo Vilas y también demostró lo que le genera jugar con él.

“Para uno que juega de chico, entrenar con Vilas es entrenar con la historia, con un campeón del mundo. Lo mejor que te puede pasar. Siempre tiene cosas nuevas y golpes nuevos, tenés que estar con los cinco sentidos porque es muy exigente. A él le molesta cuando no le sale un tiro y puede estar horas tratando de que le salga. Es un apasionado. Tiene mucha autocrítica… Si te fijás, en el mundo, tipos de 60 que sigan jugando así no hay ninguno. Y la potencia que tiene. Yo creo que le está pegando más fuerte ahora que cuando era joven. Se adaptó al tenis moderno”

La nota se puede ver en este link: http://www.ole.com.ar/tenis/adapto-tenis-moderno_0_797920344.html